Mi resistencia al cuero

Mi resistencia al cuero

Se dice que la ignorancia es atrevida, y yo en algún punto fui RECONTRA atrevida. Le digo a mis hijos que no pueden opinar sobre lo que no conocen, y yo misma no sigo mis consejos. Cuando empecé con Apuski, tenía claro que el objetivo era representar el arte andino a través de piezas únicas. Y yo no me las voy a dar de diseñadora porque no lo soy. En realidad soy periodista, creativa y artista. Todo eso me hacía sentirme capaz de diseñar lo que quisiera, pero seamos honestos y zapatero a sus zapatos.

El diseño de un producto, sea un cojín, un sillón, o hasta un bolso, iba a requerir de la utilización de otros materiales. Entonces yo tan inteligente pensé ‘’pero si eso es fácil, utilizaré otros materiales naturales y sostenibles y ya está’’. No es tan fácil como parece, pero me atreví, me lancé a mar abierto sin flotador, pensando que era suficiente.

Apuski arrancó con unos hermosos cojines y unas hermosas cartucheras y carteras que le compramos a unas señoras artesanas de Cusco. Luego, decidimos empezar a confeccionar los cojines aquí en Cali y yo creía que eligiendo las telas que me parecía lindas sería suficiente, pero no, eso no fue suficiente. Gracias mamá por motivarme a creer en mi y en todas mis ocurrencias, pero de vez en cuando te hubiera agradecido que me recomiendes investigar un poco más.

Atrevida y sin temor, lancé mi primer diseño de bolso, nada fuera de otro mundo, solo la modificación de unas cartucheras a unos atractivos bolsos de mano con asas en bambú natural. Hermosos, pero hoy ya no me parecen hermosos y de hecho los sacamos del mercado para hacerle modificaciones, mejores materiales.

El punto es que cuando me atreví a lanzar ese bolso, mucha gente me decía que le metiera cuero a mis diseños y yo me rehusaba, porque tenía un concepto muy malo frente al cuero. La cantidad de agua que se utiliza para su elaboración final y demás. Entre todo eso llegó la COP16 y tuve el honor de asistir a un par de conferencias, pero de todas a las que fui, hubo una que llamó muchísimo mi intención. Era una diseñadora de moda y dijo lo siguiente ‘’si ustedes van a abrir una marca de moda o lo que sea, primero piensen en donde acabará su producto, antes de empezar a diseñarlo’’, habló de materiales orgánicos como el algodón, y que son tan contaminantes como el cuero, pero que igual se usa, porque al menos sabemos que no será un material contaminante y más bien, tendrá una larga durabilidad.

Ahí comprendí dos cosas, lo primero que si quería unirme a la industria iba a ser casi inevitable contaminar de alguna manera. Y más bien empecé a analizar otras formas de ser sostenible. Y lo segundo, que solo a prueba y error iba a saber que materiales me darían todo ese valor que necesitaba meterle al producto para hacerlo una pieza única, que haya una comunicación a través de los diseños y propuestas de Apuski.

Entonces cuando tome la decisión de cerrar mi tienda en agosto del 2025, me dedique a explorar diferentes materiales que cumplieran con el propósito de mi marca y entre ellos estuvo el cuero. Leí mucho sobre ello, desde lo negativo, como las grandes cantidades de agua que se usan. Sobre los diferentes tipos de cuero y técnicas para su elaboración. Algunas más respetuosas y artesanales que otras. Entendí que también cumplía con propiedades sostenibles al ser un material muy resistente y que al final del día, es parte de la cadena alimenticia. Fue ahí cuando empecé a buscar proveedores que cumplan con ciertas características que vayan muy alineadas con mi forma de pensar y coherentes con mi marca.

A veces la resistencia hace parte del proceso, y hasta es necesaria porque te ayuda a entender el por qué, cuáles son tus motivos para resistirte ante algo y recordar el propósito con que todo comenzó. Así que aunque durante mucho tiempo me resistí al cuero, hoy le doy la bienvenida con las piezas que estamos creando, desde nuestros icónicos cojines tejidos con intervención en cuero, hasta nuestros bolsos de diseños únicos.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.